Versión frita (más deliciosa)
1. Calentar abundante aceite vegetal en una sartén o freidora de paredes altas, a 175-180 °C (comprobar con un palillo: si chisporrotea, el aceite está listo).
2. Freír unos cuantos palitos a la vez, dándoles la vuelta con cuidado, hasta que estén dorados y crujientes por todos lados (aproximadamente 1 minuto por lado).
3. Escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Versión horneada (más ligera)
1. Precalentar el horno a 200 °C (400 °F).
2. Colocar los palitos en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal.
3. Pincelar con un chorrito de aceite o usar aceite en aerosol para obtener un acabado más dorado.
4. Hornear de 20 a 25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo. Para un acabado extra crujiente, terminar con 2 o 3 minutos bajo el gratinador.
Consejos y variaciones
Queso extra: Para un acabado fibroso, colocar un cubo de queso dentro de cada palito antes de freír.
Especias: Puedes añadir pimentón dulce, cúrcuma, romero picado o hierbas provenzales para personalizar el sabor.
Sin gluten: Usa solo maicena o harinas sin gluten.